Olga Arribas es voluntaria de la Fundación Kyrios desde hace más de diez años. A lo largo de este tiempo ha contribuido a acercar la labor de la Fundación a distintos entornos profesionales y ha impulsado colaboraciones que han ayudado a financiar proyectos como En Marcha, destinado a apoyar a personas con inteligencia límite en la obtención del permiso de conducir. Hablamos con ella sobre su vinculación con Kyrios, la importancia de construir alianzas y el valor de la colaboración social.
Fundación Kyrios: ¿Podrías contarnos un poco sobre ti y cómo llegaste a la Fundación Kyrios?
Olga Arribas: Llegué a la Fundación Kyrios a través de su Patrona Amalia Alemán de la que soy amiga y casi familiar (su sobrino es mi ahijado). Me comentó la labor que hacéis y coincidió con un momento en el que yo estaba buscado alguien con que colaborar así que se alinearon los astros y hasta hoy.
FK: Llevas más de diez años colaborando con Kyrios. ¿Qué es lo que te ha animado a seguir vinculada a la Fundación durante tanto tiempo?
OA: Cada año en la empresa donde trabajo, Pelayo Mutua de Seguros, a través de Fundacion Pelayo, nos da la posibilidad de ayudar económicamente con alguna asociación en la que colaboremos. Esto y que por parte de Kyrios me trasladáis vuestras iniciativas hace que siga vinculada año tras año.
FK: Tu voluntariado tiene una característica especial, ya que gran parte de tu colaboración consiste en generar oportunidades y apoyos para los proyectos de la Fundación. ¿Cómo vives esta forma de contribuir?
OA: Confieso que cuando se materializa estas oportunidades de apoyaros me da un “subidón” tremendo. Creo que materializar la ayuda y ver los resultados es lo que da sentido a esta colaboración.
FK: Gracias a tu implicación ha sido posible poner en marcha colaboraciones con Fundación Pelayo. ¿Qué te llamó la atención del proyecto En Marcha y por qué consideraste importante apoyarlo?
OA: Personalmente me atrajo mucho el proyecto porque yo, aunque tengo carnet de conducir, no lo uso y me vi reflejada en la superación de ese reto.
FK: Muchas personas piensan en el voluntariado como una actividad directa con los usuarios. ¿Qué les dirías sobre otras formas de colaborar que también generan un impacto importante?
OA: Les diría que cualquier forma de colaborar ayuda mucho. Toda la colaboración es bienvenida sea de tiempo, económica e incluso de visibilidad de la Fundación en grupos o redes.
FK: Este año Fundación Pelayo también colaboró con la Cata Solidaria de Kyrios mediante la donación de vinos. ¿Cómo valoras este tipo de iniciativas en las que empresa, voluntariado y solidaridad trabajan de la mano?
OA: Llevamos dos años colaborando con esta iniciativa porque recibimos esta aportación en la Fundacion Pelayo. Creemos que es una iniciativa que abre otras posibilidades de obtener medios de financiación.
FK: Desde tu experiencia profesional y personal, ¿crees que las empresas tienen un papel importante en la construcción de una sociedad más inclusiva?
OA: Por supuesto, al fin y al cabo las personas son las que forman las empresas y son la parte más importante de las mismas. Una sociedad es el reflejo de lo que cada persona es y siente.
FK: Después de tantos años cerca de Kyrios, ¿qué es lo que más te ha enseñado la relación con las personas con inteligencia límite?
OA: Después de estos años he visto que se trata de personas sinceras y con una bondad inmensa. Tienen muchas cualidades que el resto deberíamos trabajar como la empatía y las anteriormente comentadas.
FK: ¿Cómo imaginas el futuro de la Fundación Kyrios?
OA: Nos imagino realizando el mismo tipo de trabajo con el mismo ímpetu y ganas, pero llegando a más personas y familias.
FK: Por último, ¿cuáles son tus tres pasiones secretas?
OA: Bueno no son muy secretas, pero ahí van: baile, artes escénicas y naturaleza.











