Detrás de cada proyecto de Fundación Kyrios hay personas que creen en una misma causa y deciden implicarse para ayudar a construir oportunidades para las personas con inteligencia límite. Antonio Jiménez es una de ellas. Su relación con Kyrios comenzó como voluntario y, con el paso de los años, su compromiso le llevó a formar parte del Patronato de la entidad. En esta entrevista conocemos un poco mejor su historia, su visión de la Fundación y la importancia de seguir creando espacios de encuentro y participación entre familias, profesionales, personas participantes y Patronato.
Fundación Kyrios: ¿Podrías contarnos un poco sobre ti y cómo llegaste a la Fundación Kyrios?
Antonio Jiménez: Soy ingeniero informático, he estado vinculado con la tecnología de grandes empresas toda mi vida, tanto en la rama de consultoría como en la de ventas de software de grandes sistemas, me prejubilé en el 2019 y ahí fue cuando comencé a pensar cómo ayudar a personas que lo necesitaban y de una conversación con Esther, la actual presidenta, me enrolé en Kyrios.
FK: Empezaste colaborando como voluntario. ¿Qué fue lo que te llamó la atención de Kyrios en aquellos primeros momentos?
AJ: Me pareció una fundación muy familiar donde todo el mundo se conocía y había muchas cosas donde poder colaborar. Pensaba que podía echar una mano en muchas cosas y pensaba que el proyecto tenía muy buenos visos de salir adelante. Y estaba en lo cierto.
FK: Muchas personas ven el Patronato como algo lejano o poco conocido. Desde dentro, ¿cómo describirías a las personas que lo forman?
AJ: Nada más lejos de la realidad. Somo gente normal y corriente, con nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Lo que creo que hacemos bien es el organizarnos y que cada uno atienda y se involucre más en lo que tiene más conocimiento. Compensamos bien las fortalezas y las debilidades.
FK: ¿Qué te llevó a dar el paso de pasar de voluntario a asumir una responsabilidad más estable como patrono de la Fundación?
AJ: Fue una evolución natural. Siempre quise ayudar a la Fundación Kyrios y una cosa llevó a la otra y aquí estoy. No fue ninguna decisión complicada, fue natural.
FK: A lo largo de estos años, ¿qué experiencias o momentos vividos en Kyrios te han marcado especialmente?
AJ: Para mi han sido dos. El primero, la pandemia. Ahí me di cuenta de lo importante que son estas fundaciones que viven por y para sus beneficiarios y lo necesarias que son. Hacíamos reuniones virtuales con ellos y veías como los usuarios agradecían que nos conectásemos con ellos.
La segunda, ver como la fundación va creciendo y evolucionando hacia el único objetivo que tiene, la inteligencia límite. Es fantástico ver esa evolución.
FK: Como patrono, ¿qué es lo que más valoras cuando tienes la oportunidad de encontrarte con familias, participantes o profesionales de la entidad?
AJ: Poder escuchar lo que les preocupa, su día a día y sus necesidades, unas ya resueltas y otras en proceso de resolución. Para mí, es muy importante escuchar a cualquiera de los grupos y ver cómo podemos ayudarles desde el patronato y la dirección.
FK: En septiembre celebraremos un encuentro informal entre el Patronato y las familias. ¿Por qué crees que es importante generar estos espacios de conversación y cercanía?
AJ: Creo que nos tenemos que conocer más y mejor. La principal misión del patronato es que la Fundación Kyrios funcione y evolucione lo mejor y más rápido posible.
En el patronato siempre tenemos en cuenta todas las peticiones, sugerencias, críticas y las intentamos priorizar, gestionar y solucionar. Sin estos espacios de conversación estaríamos ciegos, sin información de las necesidades de las familias, beneficiarios y usuarios.
FK: ¿Qué le dirías a una familia o a una persona participante que nunca ha hablado con un miembro del Patronato porque piensa que "eso no va con ellos"?
AJ: ¡Claro que va con ellos! Como dije anteriormente, somos gente de lo más normal que solo estamos para conseguir que la Fundación Kyrios funcione de la mejor forma posible, aunque hay veces que se nos escapan cosas y por eso tienen que hablar con nosotros, para que no quede nada sin tratar.
FK: Mirando al futuro, ¿qué te gustaría que las personas vinculadas a Kyrios sintieran cuando piensan en la Fundación y en quienes forman parte de ella?
AJ: Que lo vean como una familia. Creo que el éxito de todo esto es tener esa sensación de familia, de que, si tengo un problema, la fundación nos va a poder ayudar o dirigirnos a quienes pueden hacerlo. Es muy importante que todo el mundo colabore, en cualquier cosa desde lo más pequeño hasta las decisiones de más calado. Cualquiera puede ayudar y mucho, aunque hay veces que no lo parece, siempre se puede echar una mano.
FK: ¿Cómo imaginas el futuro de la Fundación Kyrios?
AJ: Estoy convencido que vamos por el buen camino, con los usuarios y beneficiarios contentos y con un buen crecimiento y con una misión muy clara. Aunque este éxito de futuro pasa por la ayuda de todos, de cualquiera, incluido amigos, familiares, conocidos… Cualquiera puede ayudar y nos encantaría que lo hicieran.
FK: Por último, ¿Cuáles son tus tres pasiones secretas?
AJ: Las secretas… ¡son inconfesables! Pero voy a poner 3:Ver evolucionar a mi familia, viajar y… el Real Madrid.











