En la Fundación Kyrios, el compromiso con las personas con inteligencia límite nace muchas veces de historias personales que se transforman en vocación de servicio. Es el caso de Esther Gil, actual presidenta de la Fundación, cuya vinculación con Kyrios está profundamente marcada por su realidad familiar como hermana de una persona con inteligencia límite. Desde esta experiencia cercana, Esther aporta una mirada comprometida, sensible y a la vez estratégica al presente y futuro de la entidad. Conversamos con ella sobre su trayectoria, el papel de la presidencia y los retos que afronta Kyrios, en un momento especialmente significativo con la celebración del próximo encuentro de familias.
Fundación Kyrios: ¿Podrías contarnos un poco sobre ti y cómo llegaste a la Fundación Kyrios?
Esther Gil: Llegué a Kyrios hace unos cuantos años ya, creo que en el 2010. El fallecimiento de mi padre dos años antes, provocó que los comportamientos de mi hermano se alterarán de forma preocupante. Así que mis hermanas y yo empezamos a buscar quien nos echará una mano en esos momentos tan difíciles. Y no pudimos caer en mejor lugar. Era el primer sitio en donde entendían perfectamente lo que le pasaba a mi hermano y lo que sentíamos nosotras y mi madre.
FK: Como hermana de una persona con inteligencia límite, ¿cómo ha influido tu experiencia personal en tu forma de entender la misión de Kyrios?
EG: Ha sido un proceso, un aprendizaje... Al principio pensaba que por tener discapacidad mi hermano no podía decidir, que no tenía capacidad, que había que resolverle todos los problemas. Pero poco a poco y con la ayuda de los profesionales fui entendiendo y comprobando que con los apoyos necesarios él cada día era más capaz. Entendí la misión de Kyrios desde la experiencia personal.
FK: Asumir la presidencia de la Fundación es una gran responsabilidad. ¿Qué supuso para ti este paso y cómo estás viviendo este rol?
EG: Efectivamente es una gran responsabilidad, acepté el cargo con mucha gratitud cuando fui elegida, es un honor representar a Kyrios. Está siendo un "viaje" lleno de aprendizajes, en el que me siento muy acompañada por el resto de los patronos y por nuestro director, es un trabajo en equipo.
FK: ¿Cuál crees que es el principal reto al que se enfrenta actualmente la Fundación Kyrios?
EG: Entender bien los cambios sociales que se están produciendo y adaptarnos a ellos para así poder ser sostenibles y referentes como entidad de apoyo a la toma de decisiones de las personas con inteligencia límite.
FK: Kyrios tiene una fuerte base familiar en su origen y desarrollo. ¿Qué papel crees que siguen teniendo hoy las familias dentro de la Fundación?
EG: El papel de las familias es crucial. Por una parte, aportan conocimiento y experiencia directa con la discapacidad. Por otra nos son necesarias para difundir lo que hacemos, para que se impliquen en el crecimiento, viabilidad y continuidad de la fundación. Necesitamos su implicación, ideas y contactos para seguir creciendo. Invito a las familias a implicarse un poquito más.
FK: En junio celebramos un nuevo encuentro de familias. ¿Qué importancia tiene esta actividad dentro de Kyrios?
EG: Es una actividad con larga trayectoria y muy demandada por nuestros usuarios. Es un momento único para que las familias se conozcan y estrechen lazos, para conocer a otros usuarios de la fundación. En definitiva, estrechar lazos entre todos los que formamos parte de Kyrios en compañía de los profesionales en un ambiente relajado y divertido. Os invito a participar en el próximo encuentro que tendrá lugar el 20 de junio.
FK: ¿Qué te gustaría que se llevaran las familias que participen en este encuentro?
EG: Lo voy a poner fácil: ganas de pasarlo muy bien.
FK: El Patronato es una pieza clave en la Fundación. ¿Cómo describirías su papel y el valor que aporta en el momento actual de Kyrios?
EG: El patronato es el órgano de gobierno y el máximo responsable de la fundación, nuestro papel es aportar ideas y buscar recursos económicos para su sostenibilidad, siempre velando porque la misión se cumpla, esto último no se nos puede olvidar nunca. Además de velar porque los recursos sean administrados de la manera más eficaz y efectiva. Aportamos conocimiento, esfuerzo, trabajo y generosidad.
FK: Mirando al día a día, ¿qué es lo que más te ilusiona o te motiva del trabajo que se realiza en la Fundación?
EG: Lo que más me motiva es ver a nuestros usuarios avanzar y crecer como personas. Me emociono cuando aprueban el carné de conducir, cuando aprueban una oposición, cuando se atreven a hablar o saludar y antes no podían, cuando encuentran un trabajo, cuando se independizan...
FK: ¿Cómo imaginas el futuro de la Fundación Kyrios?
EG: Imagino un futuro brillante en el que el número de usuarios se haya... ¿Triplicado? ¡Porque no!
FK: Por último, ¿Cuáles son tus tres pasiones secretas?
EG: Secretas no son, mis hijos y mi marido que me acompañan en esta aventura "Kyriense", leer y desde hace poco he retomado mi afición por la pintura, me encanta pintar.












