María Salazar es directora de intervención social en la Fundación Kyrios. Desde su labor, coordina y acompaña los procesos que permiten ofrecer un apoyo integral a las personas con inteligencia límite, impulsando un modelo centrado en la persona, el trabajo en equipo y la mejora continua de los distintos servicios de la entidad. Su mirada combina el rigor profesional con una profunda dimensión humana, clave en el acompañamiento que realiza Kyrios.
Fundación Kyrios: ¿Podrías contarnos un poco sobre ti y cómo llegaste a la Fundación?
María Salazar: Estudié Psicología en 1995 y me especialicé en Psicología Social porque me interesa cómo las relaciones y el entorno influyen en el bienestar de las personas. Siempre he querido crear espacios donde convivir mejor y cuidar la salud mental, especialmente de quienes más lo necesitan.
Mi primer trabajo fue con personas con inteligencia límite, donde aprendí muchísimo. Después pasé 20 años en rehabilitación psicosocial y durante 15 de ellos dirigí un centro de la Comunidad de Madrid.
En febrero de 2023 llegué a la Fundación. Me atrajo mucho el proyecto y sentí que cerraba un círculo al volver a trabajar con el colectivo con el que comencé mi carrera.
FK: ¿Cuál es tu principal responsabilidad dentro de Kyrios?
MS: Soy la directora de Intervención Social. Coordino un equipo de varios profesionales. El equipo está formado por una psicóloga, dos trabajadoras sociales y una técnica de empleo. Es un equipo muy comprometido y trabajador. El equipo ayuda a las personas atendidas en la Fundación a tomar buenas decisiones en distintos ámbitos de su vida: en la salud y las relaciones sociales; en los temas económicos y legales; en el trabajo y el empleo.
Mi misión es ayudar a que las personas atendidas consigan los objetivos de sus planes personales de apoyo. También trabajo para que cada persona tenga su propio sistema de apoyo para tomar decisiones. Un sistema que los acompañe durante toda su vida y que asegure que se respeten y se cumplan sus derechos.
FK: ¿Cuáles son los principales retos en intervención y cómo los afrontáis desde el equipo?
MS: Uno de los mayores retos de nuestro trabajo es que las personas tienen necesidades muy diferentes. Aunque Kyrios es una Fundación para personas con inteligencia límite, cada persona es distinta y tiene características propias. Este reto no es un problema para el equipo. Al contrario, nos anima a mejorar cada día.
Buscamos soluciones útiles contando con la participación de las personas y con el apoyo de su entorno. Para este trabajo es muy importante colaborar con las familias.
También es fundamental coordinarnos con los recursos de la comunidad donde viven las personas. Es un trabajo complejo. Necesita mucho seguimiento y organización. Pero también requiere creatividad y flexibilidad. Gracias a este trabajo aprendemos mucho de las personas. Es un trabajo apasionante.
FK: ¿Qué importancia tiene el trabajo en equipo y la coordinación entre profesionales en el acompañamiento a las personas apoyadas?
MS: Es algo fundamental. Desde la intervención social, el trabajo no se entiende de forma individual ni por separado. El trabajo en equipo nos ayuda a ver más allá de lo evidente. Nos permite entender mejor las situaciones y llegar más lejos gracias a la aportación de todas las personas.
El verdadero trabajo en equipo se consigue cuando la persona con inteligencia límite, su familia y su red de apoyo, otros profesionales y recursos y el equipo de la Fundación se ponen de acuerdo sobre cómo mejorar el futuro.
También se decide qué tiene que hacer cada persona para lograrlo. Este proceso es como un viaje. Un viaje con un plan claro, donde caminamos acompañados y cada persona aporta lo mejor de sí.
FK: ¿Qué crees que diferencia la forma de intervenir de Kyrios respecto a otros recursos o entidades?
MS: Sin duda, lo más importante es la cercanía y el compromiso con los derechos de las personas con discapacidad. Trabajamos para que estos derechos sean reconocidos y respetados.
Defendemos que todas las personas tienen derecho a tomar decisiones en igualdad de condiciones. Para ello, es necesario que aprendan a tomar buenas decisiones y cuenten con los apoyos que necesiten.
FK: En Kyrios acompañáis a las personas a través de distintos servicios —KAI, KCC e Ikaria—. ¿Qué objetivos tiene cada uno y qué se trabaja en cada caso?
MS: Cada servicio tiene una finalidad concreta.
KAI es la puerta de entrada: ofrece información y orientación a la persona y a su familia.
Si necesita los apoyos que ofrece la Fundación y quiere formar parte, pasa a KCC, donde trabajamos objetivos específicos relacionados con salud, relaciones, dinero, trámites o empleo.
Cuando estos objetivos se alcanzan, identificamos qué apoyos serán necesarios de forma permanente. Esos apoyos se diseñan en Ikaria, un servicio que acompaña a la persona durante toda su vida para que mantenga su autonomía y calidad de vida gracias a un sistema de apoyo estable y de confianza.
FK: ¿Cómo imaginas el futuro de la Fundación?
MS: Creciendo y mejorando.
Es muy importante mantener los avances sociales logrados gracias a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en todo el mundo. También es fundamental seguir avanzando con la Ley 8/2021 en nuestro país. Por eso, imagino el futuro de la Fundación trabajando para mantener estos avances. Y haciéndolo con ilusión y una sonrisa.
FK: Por último, cuéntanos cuáles son tus tres pasiones secretas.
MS: Mi familia y mis amigos, el campo y la lectura son muy importantes para mí.
Disfruto estando cerca de las personas con las que comparto mi vida. Son personas que me entienden sin necesidad de hablar y me dan apoyo. Me gusta caminar por la montaña. Disfruto escuchando la naturaleza, viendo animales y mirando el cielo. También me gusta leer, vivir aventuras y conocer lugares y personas nuevas. Por eso, para mí, un día en el campo con mi gente y un buen libro es el mejor día posible.












